dijous, 3 de maig de 2018

Conciliación, concilia que...?

Hola!
Hoy no voy a hablar de infertilidad, me gustaría alternar las entradas sobre infertilidad con las de la maternidad. No voy a contaros paso a paso lo que hace o deja de hacer mi enana pero si que es cierto que a lo largo de este primer año me he encontrado ante situaciones inesperadas que han sido como una bofetada de realidad. La primera la famosa conciliación.
Para que os hagáis una idea de la situación, mi marido y yo vivimos en Cataluña pero somos Valencianos, nuestra familia y amigos están todos en Valencia y la poca familia que tenemos aquí son mayores y están a 50 km nuestro. Además el único abuelo que tiene mi hija vivo es mi padre, que aún trabaja y vive en Valencia. Vamos que estamos los dos solos, solos.
Yo soy profesora interina de secundaria, interina pero llevo 12 años trabajando de los cuales los últimos 8 antes de nacer mi hija en el mismo instituto. Mi marido después de ser parado de larga duración acaba de empezar en una nueva empresa.
Bien, la cuestión es que me quedo embarazada y me caigo en el instituto, de los gemelos que esperaba pierdo uno y además me trituro el pie y la rodilla. Total que me paso unos cuantos meses de baja y luego la maternidad.
El día antes de reincorporarme el "señor director" me comunica que recorta mi plaza de cara al curso siguiente, se ha dado cuenta con mi ausencia que no soy indispensable. Me ahorro lo que pienso de este señor y de su capacidad de dirigir un Instituto porque eso daría para un blog entero.
La cuestión es que nos plantamos en septiembre, mi nena de 9 meses empieza en la guardería, así a bocajarro 7 horas seguidas y yo a trabajar a 50 km en un centro nuevo en el que no me conocen de nada.
Y aquí empieza el calvario. Las -itis, osea, otitits, gastroenteritis, amigdalitis, laringitis... Cada vez que la niña se pone malita es un problemón y además en la guardería son también un poco histéricos y nada empáticos. Ahora me explico.
La chiquilla se pone malita y no tienes derecho a pedir permiso, el hecho de que los profesores tengamos dos meses de vacaciones (falso) implica que no tenemos derecho a días de asuntos propios ni a cogerlos a cuenta de vacaciones, mucho menos para cuidar a nuestros hijos. Si no tienes abuelos como es el caso, tienes que echar mano de una canguro.
Coger una canguro es muy complicado, tiene que ser alguien de confianza, le vas a dejar las llaves de tu casa y el cuidado de quien más amas en el mundo, por no hablar del hecho de que cuestan dinero, obviamente. Pero para mi hay algo que me duele mucho más, no poder dar consuelo a mi bebé cuando está malita, no poder ser yo quien la cuide y mime si tiene fiebre.
En la guardería no nos lo han puesto fácil. A la que tiene dos décimas de fiebre ya te están llamando histéricos para que te la lleves, como estoy a una hora de camino empiezan a presionar y me han hecho sentir mala madre por no poder volar con el coche y no tener un batallón de canguros sentadas a la espera de que yo las necesite.
Más de dos veces me han llamado que estaba a 37,5 de fiebre (eso no es fiebre), llegar a por ella entrar en la clase y no poder ni respirar del calor. Sacar a la niña, refrescarla y llegas a casa y ya no tiene fiebre ni la vuelve a tener , además como por normativa si tiene fiebre debe estar 24 horas en casa, ya tienes el problema servido.
Otro día me llamaron, que fuese rápido que había vomitado después de comer. A ver, los bebés vomitan no pasa nada, deberían saberlo.
Ya en estos casos ya ni la llevo al pediatra, porque cuando llegas y le dices, mira ha tenido unas décimas pero no ha llegado a 38 y le ha bajado sola la temperatura al refrescarse, no tiene absolutamente más síntomas, o ha vomitado y nada más, el pediatra te mira con una cara mezcla de me estás haciendo perder el tiempo y se nota que eres primeriza.
Todo esto por no hablar de cuando han convocado una reunión a la que no podíamos llevar a los niños y si no tienes con quien dejarlos pues, te pierdes la reunión (total que me van a explicar, que mi hija come, duerme y caga bien? eso ya lo se).
Con todo este tostón que os he soltado, lo que quiero explicar es que para mi conciliar es mucho más que pedirle al gobierno una subvención, o ampliar las semanas de baja de maternidad (que sería genial), es que toda la sociedad entienda que tienes dos manos, que si faltas al trabajo para cuidar a tu hij@ no es escaqueo, que deberíamos poder atender a los hijos sin tener que echar mano de abuelos porque no todos tenemos esa suerte, que hubiesen guarderías públicas gratuitas como los colegios, que una reducción de jornada para cuidar a un hij@ no sea un lujo por el recorte de sueldo que implica...

2 comentaris:

  1. Me veo retratada, tanto tanto...que ahora q ya van los dos al cole te leo y pienso que me quejo de vicio.

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    1. Cada etapa tiene sus dificultades, a mi me ha pillado de novata y está siendo duro, pero sobreviviremos!

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